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#VisionariosRENATA: Luis Eliécer Cadenas, ¡de Latinoamérica para el mundo!

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Por Claudia Berbeo

Luis Eliécer Cadenas es venezolano, ingeniero de computación con una carrera brillante, y es una persona de trato agradable y servicial, que tiene como hobbies nadar, correr, montar en bicicleta, leer y pintar.

También es el director ejecutivo de la Cooperación Latinoamericana de Redes Avanzadas, RedCLARA, y tiene como principal motivación al trabajar con redes académicas, la posibilidad de contribuir con el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la educación en nuestra región:

“La tarea de las redes académicas es muy importante para nuestra capacidad de generar y compartir conocimiento. Necesitamos trabajar unidos por ese objetivo común”.

Desde mayo del 2007, RENATA suscribió una alianza con RedCLARA y conectó al país a la red académica mundial, a través de un cable de fibra óptica trasatlántico, al que sólo se pueden conectar redes de carácter nacional, es decir una y única por país, y la de Colombia, es RENATA.

Es por esto que RENATA es única, es el sí y sólo sí de la conectividad y de la asociación de la red académica colombiana, y de ésta con el mundo. Esto lo tiene muy claro Luis Eliécer, quien además conoce a la perfección, el potencial de las redes académicas de alta velocidad, y para explicarlo, menciona varios elementos claves:

1. El hecho de ser una red académica

Una red académica es una agrupación de instituciones educativas de investigación y desarrollo, interconectadas, y que gracias a esto se potencian entre sí para desarrollar sus actividades. RENATA comunica entre sí a una inmensa comunidad de colaboradores que desarrollan actividades y acciones colectivas para la innovación del país.

2. La conexión global a la que tienen acceso las instituciones que son parte de RENATA

El desarrollo de la tecnología y la orientación que han tomado el desarrollo de la ciencia y la educación, las han convertido en un fenómeno global. La integración de instituciones a esa red global de capacidades, es indispensable para su éxito, sobre todo teniendo en cuenta que la disponibilidad de recursos para invertir en Latinoamérica, es más limitada que en países más desarrollados. Poder acceder a esta red global de gente, de instituciones y capacidades, es una manera de optimizar el uso de los recursos y fomentar el desarrollo de los países de la región

3. El acceso abierto

La posibilidad de integrar las necesidades de adquisición de publicaciones científicas, por ejemplo, mediante un proceso de integración de una demanda que se puede integrar a nivel latinoamericano, para garantizar mejores modos de negociación, y la capacidad de producir contenidos sobre esa plataforma local. El acceso abierto a conocimiento, a contenidos y a capacidades son difíciles de acceder o muy costosos, si no se hace de manera conjunta.

4. Las redes facilitan el acceso a recursos extremadamente costosos que de otra manera, no podrían accederse

Tener la posibilidad de acceder a instrumentos, recursos o desarrollos, en particular en nuestro caso latinoamericano, requiere una inversión inmensa que si la quisiéramos hacer individualmente país por país, sería muy difícil de lograr. Necesitamos unir nuestros esfuerzos no solo a nivel regional sino global para resolver los grandes problemas que tenemos en el mundo, temas como la polución, el cuidado del ambiente, temas sumamente importantes que de otra manera no podríamos atacar. A través de la red académica mundial, se facilita el acceso y la posibilidad de usar grandes recursos de investigación que no se podrían construir fácilmente, a y los que posiblemente, países pequeños no tendrían la posibilidad de acceder, ni podrían formar a su gente en esos ámbitos.

5. Sistema de incentivos para fomentar la colaboración

La ciencia siempre ha premiado y ha reconocido el trabajo de los investigadores, a través de las publicaciones científicas. El producto final es el que se premia, la capacidad de producir un artículo que esté indexado en una revista reconocida es lo que se premia. Esto es un mecanismo muy perverso porque al final le estamos financiando la productividad a las mismas revistas, las que después tenemos que comprar para acceder a esos artículos. Podríamos generar un modelo ligeramente diferente, donde cada uno de los procesos que componen la actividad de investigación pueda ser reconocido y fomentado. Por ejemplo, la captura, recolección y compartición de datos pudiera ser perfectamente objeto de un reconocimiento y una valoración por parte de las entidades que fomentan la ciencia y la tecnología, y eso ayudaría a que haya una mayor apertura y mayor conocimiento compartido que nos permita generar más información y capacidad”.

Luis Eliécer sabe, como todo un visionario que busca transformar la realidad de la investigación latinoamericana, que todos los esfuerzos de inversión realizados deben convertirse en capacidad productiva, en desarrollo y en crecimiento económico.

“Debemos generar un trabajo conjunto e interacción positiva entre el sector productivo y el académico, integrando a todos los actores involucrados, para favorecer el desarrollo económico de nuestra región”.

Teniendo claro entonces el potencial de las redes académicas, le preguntamos a Luis Eliécer, ¿cuáles son los planes de RedCLARA para este 2018?

“Los planes principales están orientados a crear más productos y servicios para las redes nacionales, fortalecer la conectividad ampliando las velocidades y la capilaridad de la red, trabajar en el fortalecimiento de las redes nacionales a través de la implementación de planes regionales de servicios y apoyar en la formación de especialistas en redes y datos científicos”.

No hay escapatoria, las redes académicas son imposibles de parar.

La pregunta es, ¿quiénes más se suben al bus? Pilas pues, ¡levanten la mano!

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Fecha de publicación: 20 Marzo, 2018

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