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El comercio electrónico avanza a medias en el país

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El crecimiento del comercio electrónico el año pasado en Colombia, un 24 % frente a 2016, da cuenta de los pasos que en esta materia se han dado en el país. Sin embargo, hay dos puntos centrales que se deben reforzar para que este sector siga en ascenso: conectividad y bancarización.

Mientras en 2016, el monto del total de las operaciones llegó a 41,3 billones de pesos, en 2017 esa cifra alcanzó los 51,2 billones de pesos, según el Cuarto Estudio de Transacciones Digitales en Colombia 2016 – 2017, realizado entre el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (Ccce) y la Red Nacional Académica de Tecnología Avanzada (Renata) publicado el pasado mes de abril.

“Esto evidencia la tendencia de los colombianos a realizar cada vez más adquisiciones de bienes y servicios a través de Internet”, comentó Victoria Virviescas, presidente Ejecutiva de la Ccce.

Según explicó la líder gremial, mientras en 2014 se realizaron 16,6 millones de transacciones, la cifra “se multiplicó más de cinco veces para 2017, cuando el total de operaciones llegó a 87,8 millones”. Si se compara con 2016, la cifra ha tenido a un crecimiento del 36%, desde 64,6 millones.

De ese universo de transacciones referenciado por el Estudio de Transacciones Digitales en Colombia, el eCommerce registró un valor de 14,6 billones de pesos el año pasado, un porcentaje equivalente al 1,6 % de la economía si se toma en cuenta que el Producto Interno Bruto (PIB) llegó a 912,5 billones de pesos.

En la región

“Colombia ha hecho un gran esfuerzo para aumentar exponencialmente el crecimiento económico del país y posicionarse como uno de los cuatro países de Latinoamérica con un eCommerce significativo, al lado de Brasil, México y Argentina”, apuntó Virviescas (ver Informe).

No obstante, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) considera que para que evolucione el comercio electrónico en la región es necesario que se aborden tanto los obstáculos tradicionales al comercio como las dificultades que se derivan de la naturaleza digital de esta nueva forma de comerciar.

“Al igual que con el comercio tradicional, el electrónico se ve afectado, entre otros factores, por la inestabilidad macroeconómica, la falta de acceso a servicios financieros, la escasez de mano de obra calificada, la falta de infraestructura adecuada y la complejidad de los procedimientos aduaneros”, sostiene la entidad en el reporte “Más allá de la recuperación, la competencia por los mercados en la era digital”, publicado en noviembre de 2017.

El BID destaca que la mayoría de sus países miembros, entre esos Colombia, han implementado programas para expandir la disponibilidad y la adopción de las TIC, los cuales han tenido resultados positivos en ciertas áreas, como en la banda ancha móvil. De hecho, el número promedio de suscripciones para este servicio pasó de 5,6 en 2011 a 59,1 por cada 100 habitantes en 2016.

Sin embargo, todavía existen diferencias entre las subregiones y la penetración sigue siendo menor que la de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), con un promedio de 87,1 líneas por cada 100 habitantes en 2016.

El papel de la conexión

A pesar del progreso en el acceso a Internet, la calidad del servicio todavía es baja.

De acuerdo con un informe de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), publicado el pasado 2 de mayo, en Medellín la latencia o “que tan rápido viajan los datos desde el origen al destino”, desmejoró el año pasado al llegar a 194,50 milisegundos frente a los 176,07 ms que se registraron en 2016, entre otras razones por el freno que se le puso a la licitación del espectro de banda baja (ver Paréntesis).

También hay que tener en cuenta que para llevar a cabo transacciones electrónicas es necesario tener acceso a métodos de pago. En Colombia, cinco de cada diez ciudadanos tienen un producto financiero formal como cuentas de ahorro o corriente y tarjetas de crédito. Es decir, de 49,6 millones ciudadanos, apenas 26,6 millones están insertos en la economía a través de la banca, según un informe, a septiembre de 2017, de la Banca de Oportunidades.

En este sentido, la presidente ejecutivo de la Ccce advirtió la necesidad de continuar con los esfuerzos por aumentar tanto las estrategias de bancarización, así como la conectividad de los hogares y empresarios.

El ministro encargado de Mintic, Juan Sebastián Rozo, aseguró que pese a que en los últimos ocho años se ha avanzado en gran medida en mejorar la conexión a Internet en el país. “Hoy tenemos más de 900 municipios con conectividad a 4G, pero ciertamente hay unos retos inmensos sobre todo en las grandes ciudades donde el consumo es más alto”, puntualizó.

El funcionario resaltó que hoy en día los colombianos pasan mucho más tiempo conectados “haciendo consultas o transacciones financieras, pagando los servicios, viendo productos. Eso ocurre cada vez más y se requiere de una infraestructura robusta y una calidad de los servicios muchísimo mayor”.

Los retos para las empresas

Limitaciones al acceso a mercados, capacidad logística insuficiente, regulaciones de aduana de costoso incumplimiento, problemas con pagos en línea y conectividad insuficiente son los principales desafíos que tienen las compañías en materia de comercio electrónico transfronterizo, de acuerdo con el informe del BID.

El banco recuerda que el comercio internacional, ya sea a través de canales tradicionales o de medios digitales, está sujeto a las reglas multilaterales establecidas bajo el auspicio de la Organización Mundial del Comercio (OMC). “El Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), por ejemplo, regula las compras de bienes a través de medios electrónicos con envío físico, mientras que el Acuerdo General de Comercio y de Servicios (AGCS) no distingue entre los medios a través de los cuáles se proporciona el servicio”.

Del mismo modo, la entidad hace referencia a otros convenios como el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) y el Acuerdo sobre los Obstáculos Técnicos al Comercio (OTC) que tienen implicaciones directas sobre las ventas por Intenet.

“Sin embargo, el grado en el que estas medidas aplican al comercio electrónico no siempre está claramente definido”, subraya Paolo Giordano, economista principal del sector de Integración y Comercio del BID y coordinador del reporte.

¿Cuál es en la panorama?

El comercio electrónico dejó de ser una tendencia para convertirse en un canal. Así lo aseguró el presidente del eCommerce Institute, Marcos Pueyrredón. “Hoy, el mundo se está inclinando hacia los marketplace, en los que se profundizan las ventas por catálogo online”, añadió.

Sobre el perfil de quiénes usan estos canales, Pueyrredón sostuvo que ya los usuarios no se pueden caracterizar pues “casi el 30 % de los colombianos está comprando vía online y lo hacen a través del teléfono inteligente sin darnos cuenta: ‘Compras la entrada al cine, pagas Uber, etc.”

El especialista resaltó que cuando se tiene un nivel tan alto de penetración de Intenet como el de Colombia, que es cercano al 60 %, no se puede definir un perfil etario o socioecómico “porque la cantidad de colombianos que están comprando es tan grande que es muy difícil de perfilarlos”.

Virviescas proyecta que para 2018 “la cantidad y el valor de transacciones digitales en Colombia sigan creciendo por encima del 24 % anual, como en los últimos años”.

Seguridad

La tecnología se ha convertido en un gran aliado de las personas, pero también ha dado herramientas para hacer más sofisticadas las maneras de estafar. David López, vicepresidente de Easy Solutions (empresa de seguridad informática) para América Latina da unos consejos para no perder la plata:

1. Ingrese la dirección web del banco o de la tienda usted mismo y nunca a través de enlaces, ya que estos lo pueden re-direccionar a sitios fraudulentos en los que se suplante la identidad (phishing), y le puedan robar sus datos.

2. Verifique que la aplicación móvil de su banco sea legítima.

3. No dé clic en enlaces sospechosos, ya sea en redes sociales o en su correo electrónico.

4. Verifique en redes sociales que las cuentas y la publicidad son de la tienda que dice ser.

5. Desconfíe de los desconocidos. No abra correos de personas que no conoce .

Fuente: El Colombiano

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Fecha de publicación: 22 Mayo, 2018

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